¿Azul es el color perfecto para un príncipe?
Escuché más de una vez en
una canción que me encanta la siguiente frase “Searching for love it’s like
searching for yourself, when you find yourself you find love because are the
same” En otras palabras se refiere a que si te encuentras a ti mismo
encontrarás el amor por que son lo mismo, pero siempre me he preguntado ¿Cómo
sé que me he encontrado a mi mismo? Es
curioso como nos pasamos la vida intentando saber si es algo correcto, si nos
gusta el verde, amarillo, tal vez un poco el azul o quizás ninguno de los tres
y realmente nos gusta es el rosa.
Últimamente me he preguntado
y cuestionado mucho sobre mi estilo de vida y mi forma de ver el mundo,
tratando de entender que razones han tenido las personas que llegan y se van,
no importa si son amigos, novios o como dicen en mi país “Culitos” que no son
otra cosa que intentos fallidos de una relación que termina en sexo o en nada…
Encontrarse a uno mismo es algo tan difícil
y tan fácil al tiempo, no sé si es que me complico mucho la vida pensando en miles
de cosas que me pueden llegar a suceder sin tener presente que quiero o que
espero, me he convencido a mi mismo que quiero cambiar y que soy suficiente
para los demás pero ¿Lo soy? Tal vez mi conciencia me juega malas pasadas generándome
estas cuestiones o quizás cada que me sucede algo que para mi es trascendental y
va relacionado con no estar solo empiezo a preguntarme este tipo de pendejadas.
A veces pienso que mi cerebro no me quiere dejar avanzar tranquilamente con las
ideas que pasan en mi cabeza y que solo las estanca para cuestionarme y preguntarme
una y otra vez lo mismo hasta que descubra una solución, sin embargo, el mismo
se encarga de que cada salida que encuentro se vaya por el retrete mental que ahora
que pienso no se si exista.
Tal vez nadie se identifique
con todas estas pendejadas que existen en mi cabeza y mi sueño de ser escritor
sea lo suficientemente frustrado al no tener la creatividad necesaria pues toda
mi vida he escuchado: No estudies eso no da dinero, lo siento no eres lo
suficientemente delgado para mí, lo siento no cumples con los requisitos para
este trabajo, no eres suficientemente bueno para lo que necesito, te falta
aprender más, te equivocas demasiado, lo lamento no eres el tipo de hombre que
busco, no quiero hablar mas contigo tienes gatos y vives muy lejos y si sigo
puedo añadir a la lista unos 300 rechazos más y aun así acá estoy intentando
escribir algo para mis adorables lectores.
Entre tantas palabras creo
que me desvié el tema principal encontrarme a mi mismo, no se si te lo has preguntado
sino te cuestiono ¿Tu sabes que es encontrarte a ti mismo? Tal vez creas que
por que te gusta estar solo, disfrutar del helado de vainilla, caminar bajo la
lluvia, quizás por qué crees que conoces que te hace enojar, que te gusta
cuando tienes sexo, que buscas en alguien mas crees que te encontraste a ti
mismo y pues sí, puede que tengas razón, pero ¿es suficiente? ¿ya estas listo
para alguien más? ¿ya puedes recibir el “amor”? Si todas tus respuestas son SI,
déjame felicitarte eres un egocéntrico e idolatra que cree que es perfecto o quizás
yo sea un envidioso y un celoso que arde internamente por que no puede
conseguir lo que quiere y siente, pues he pasado meses descubriendo quien soy,
que me gusta y que no tanto, he invertido tiempo de mi vida intentando
entenderme, llorando como niño chiquito por sentirme solo y por aprender a
querer mi soledad, mi cuerpo, mi tranquilidad y mi enojo y ¿para qué?
Al final, creo que no se
trata de quien eres o que buscas, he visto e intentado entender muchos de los
comportamientos de los seres humanos, he visto terminar relaciones más rápido de
lo que inician o personas que dejan a sus parejas por pendejadas tan simples
como “me da todo lo que quiero” y siempre que pregunto o expreso mis sentimientos
la respuesta es “tranquilo el amor llega, cuando menos lo esperes habrá alguien
para ti” pero sinceramente ya no estoy tan seguro.
Hace poco en México un hablante
de la lengua maya me dijo que mi signo zodiacal en dicha cultura es un ciervo,
un signo ingenuo y enamoradizo que sueña con el amor de las películas, esos
finales felices donde los príncipes azules llegan a salvar a las princesas y se
quieren toda la vida, en donde a pesar de las dificultades el amor florece y
son felices; son esas mismas películas que me hacen sentir vacío y llorar al
sentir que jamás tendré algo así, que me hacen sentir impotente y envidioso,
aquellas películas que disfruto tanto ver y termino doblado abrazando una almohada
mientras mi corazón se parte en mil pedazos.
Finalmente, quiero decir
que tal vez te deje con muchas ideas inconclusas y lo lamento, pues mi cerebro
funciona un poco diferente (o eso creo) y quisiera pedirte que perdones esta
forma tan extraña de escribir pues al final no sé si me he encontrado a mi
mismo o aun voy en camino de hacerlo, pero de algo estoy seguro es que, si soy como
un ciervo maya, pero escogí mal el color de mi príncipe, sé que no
será azul.
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