Letargo de un viaje
Salió de su casa luego de empacar sus maletas y dejar atrás todas las historias que alguna vez vivió, miró por décima vez su cama vacía, dejo sobre la mesa la rosa negra que había comprado ese mañana y partió al sur; cruzo por Colombia, Ayacucho y por Parque Berrío, su coche un Ford Fiesta modelo 2012 color naranja recién comprado, sonaba al compás de las bocinas de las congestionadas calles de la autopista sur. El sol caía sobre las nubes como si fuera un paisaje de Miguel Ángel y los recuerdos, el peor castigo del hombre atormentaban su noble conciencia, los penúltimos rayos del sol realzaban el color de sus ojos purpura, y el blandir de su cabellera negra se confundía con las lágrimas que soltaba mientras desesperada gritaba de dolor con la música a todo volumen dentro de su vehículo sintiendo que las montañas jamás habían sido tan altas. Emprendió vuelvo como una gaviota que surca los cielos en una armonía mágica de plumas y colores, cada minuto que pasaba en medio de la carr...