Querido Lector

 

Hola, querido amigo, lector o quien quiera que tenga este texto, espero estés en disposición de atender a mi pequeño y nutritivo discurso, tal vez se parezca a una cena de navidad o a una tostada en medio de tu desértica garganta, sin embargo, me gustaría que probaras este esquicito plato que hoy sirvo a tu mesa. Para empezar, me gustaría desearte un feliz día, aunque para este servidor sea común y corriente y hasta un poco solo. Déjame contarte que esta noche vacía no creo que las estrellas estén a  mi favor, en cambio siento que los astros  están planeando algo en mi contra, sabes, no encuentro razón  para  tenerte retenido leyendo este texto pero quizás en alguna parte de tú corazón te sientas así; no sé si has sentido esa extraña sensación que abarca tú cuerpo, corazón y espíritu, ese vacío existencial y esa tristeza interna que solo sale con una lagrima, pues esta noche así me encuentro yo, por más que camine bajo la lluvia  y mis lagrimas se mezclen con la sucia agua del cielo, mis penas no acallan. A veces solamente siento que mis tristezas y mi soledad se dan la mano junto con las gotas que bajan lentamente por mi rostro, frías y con el sabor a cielo y sal, también en mi largo caminar comprendo que siempre que la vida intenta apuntarnos con una piedra termina lanzándonos un barranco y que nadie está para acompañarme en mi caminar, hoy querido amigo, lector o quien quiera que tenga este texto estoy disfrutando de tu compañía, aunque no sientas lo fría que esta la lluvia.

Todos los días me levanto y me quedo mirando al cielo intentando que este me hable y me dé respuestas, pero la verdad   jamás me responde, hay momentos en los que pienso que no soy lo suficientemente importante o solamente soy un contaminante más de su hermosura y su majestuosidad, justo ahí vuelvo a ver a mi soledad cruzar la acera y darme su mano, diciendo sonriente jamás me olvidaras. He querido tantas veces, (amado personaje sentado con los ojos en la pantalla, periódico o libro en el que lees este texto) dejar de lado mi vida y entender por fin por que la soledad esta en mis manos y jamás me abandonara, pero siempre termino caminando bajo la lluvia intentando que algún ser de este planeta me escuche y termino con mi garganta seca de gritar al cielo, con mi ropa mojada de caminar en medio de la carretera dándome besos con la soledad.


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